Traducción de una entrevista realizada a Geeta S. Iyengar en Pune (India) en 2003 sobre la menstruación

¿Qué asanas y pranayamas se pueden practicar de manera segura durante la menstruación?

Desde el primer día hasta que termina la menstruación, una debe apegarse a la práctica de las asanas que ayudan a las mujeres a mantenerse sanas y que no crean una obstrucción al flujo menstrual. Se deben seleccionar las asanas que no las hace quedarse sin energía ni provocar ningún trastorno hormonal.

Las extensiones de pie hacia adelante (uttistha paschima pratana sthiti), como Uttanasana, Adho Mukha Svanasana, Prasarita Padottanasana, Parsvottanasana (preferiblemente con la cabeza apoyada) ayudan durante la menstruación. Para ablandar el abdomen, primero hay que hacer el movimiento cóncavo de la espalda antes de ir a la postura final, pero aquellas que sufren de dolor de cuerpo, dolor de espalda baja, bajos niveles de energía o caídas repentinas en su nivel de azúcar deben evitar estas posturas.

Ardha Chandrasana y Utthita Hasta Padangusthasana II, ayudan a controlar el sangrado abundante, el dolor de espalda y los calambres abdominales. Aquellas que sufren de ciática con dolor de espalda baja, disco deslizado… tienen que agregar estas dos asanas a su lista.

Las asanas supinas (supta sthiti), como Supta Virasana, Supta Baddha Konasana, Supta Svastikasana, Matseyasana, Supta Pagangushtasana II (hechas con soporte de cinturones, almohadones y mantas) relajan los músculos y los nervios que están bajo constante tensión e irritación. Estas asanas ayudan a relajar y ralentizar la constante vibración del órgano para que se consuma la energía vital mínima.

Aquellas que sufren de falta de aliento, pesadez en los senos, retención de líquidos, sangrado abundante, calambres abdominales, irritación mental y compulsión encuentran que estas asanas son muy efectivas para reducir y eliminar tales problemas.

Las extensiones simples hacia delante (pashima pratana sthitti), como Adho Mukha Virasana, Adho Mukha Svastikasana, Janu Sirsasana, Triang Mukhaikapada en Paschimottatanasana, Ardha Baddha Padma en Paschimottanasana, Marichyasana, Parsva Upavisthakonasana, Adho Mukha Upavisthakonasana practicadas de forma relajada controlan el sangrado excesivo, calman el abdomen y hacen que descansen las neuronas sobreactivadas. Estas asanas ayudan a aquellas que sufren de dolor de cabeza, dolor de espalda, sangrado abundante, calambres abdominales y fatiga.

Las asanas sentadas (upavistha sthitti), como Svastikasana, Virasana, Padmasana, Baddha Konasana, Upavisthakonasana, Gomukasana, Mulabandhasana, etc., ayudan a eliminar la tensión y el estrés. También es un momento en el que se pueden tratar las rodillas, los isquiotibiales, las ingles, los tobillos y los dedos de los pies de forma que se lubriquen, extiendan y flexionen las articulaciones, eliminando la inflamación y calmando la inflamación y el dolor. Cuando estas asanas calman las piernas, el cerebro también se calma. Durante la menstruación, es hora de que las mujeres con dolor artrósico trabajen sobre sus hombros, codos y muñecas practicando Parsva Baddha Hastasana, Paschim Namaskarasana, Gomukasana (posición del brazo) y cuerda 1 para hombros, etc. Entonces, aquellas que sufren de artritis, dolores reumatoides, hinchazón en las articulaciones pueden tomarse suficiente tiempo para trabajar en esas áreas, desbloqueando y liberando lenta y gradualmente las articulaciones sin ser agresivas.

Aquellas que no pueden hacer Virasana o Padmasana pueden dedicar energía (no agresiva) aquí para trabajar de rodillas, ya que debería tener suficiente tiempo, una no debería tener prisa por terminar el programa diario de práctica. Para tener un buen descanso orgánico y nervioso, se debe hacer Viparita Dandasana y Setubandha Sarvangasana (purva pratana sthitti) que ayudan a energizar y estimular el cerebro, el pecho, los pulmones, el corazón y mantener el equilibrio hormonal en el sistema glandular.

Se puede practicar Savasana, Ujjayi y Viloma pranayama en Savasana si la menstruación es normal sin dolor, dolor de cabeza, irritación, ansiedad, asfixia, depresión, uno puede hacer pranayamas de Ujjayi y Viloma en una posición sentada.

Entre todas estas asanas, solo para mantener la salud durante la menstruación se deben practicar de forma rutinaria extensiones hacia adelante y supinas, Viparita Dandasana, Setubandha Sarvangasana y pranayama en Savasana en un un recorrido corto, aunque normalmente conlleva de una hora y media a dos.

¿Qué asanas y pranayamas deben evitarse?

 Se deben evitar las Inversiones (viparita sthitti), como Adho Mukha Vriksasana, equilibrios de brazos como Bakasana (bhujatalan sthitti), extensiones hacia atrás (purva pratana sthitti) como Urdhva Dhanurasana, Kapotasana y los nudos corporales (grantha sthitti), como Yoganidrasana, Ek Pada Sirsasana y la contracción abdominal (udara akunchana sthitti) como Navasana y Jathara Parivatasana.

También se debe evitar el pranayama en la asana sentada. Incluso si se hace, no debería durar más de quince minutos. Evita Antara y Bahaya Kumbhakas, Uddiyana y Mula Bandhas, Bhastrika, Kapalabhati y Mahamudra.

¿Por qué no deberíamos hacer inversiones (viparita sthitti) durante el periodo?

Durante la menstruación, si se practican inversiones, se detendrá el flujo sanguíneo. Aquellas que trataron de hacer por entusiasmo o irracionalidad se habrán dado cuenta de que el flujo se detiene abruptamente. Esto ciertamente no es bueno para la salud, ya que puede provocar fibromas, quistes, endometriosis y cáncer, dañando el sistema.

De acuerdo con el ayurveda, es necesario desechar aquello que debe desecharse y no debe contenerse ni retenerse. No se debe contener orina, heces, flema, mucosidad, etc., ya que son sustancias que deben desecharse. Estos se llaman “mala”, es decir, los desechos, que deben ser excretados. Si se retienen, invitan a todas las enfermedades.

Durante la menstruación, se tiene que disminuir el esfuerzo físico, incluyendo caminar, bailar o el trabajo duro en la casa. El cuerpo exige descanso y relajación, y se le debe proporcionar justamente eso.

Las inversiones tienen sus propias características. Esta categoría de asana detiene el flujo menstrual y, cuando se realiza durante el embarazo, retiene al feto de manera segura y saludable. Para aquellas que han experimentado aborto espontáneo frecuente, estas asanas demuestran ser una gran ayuda. Para aquellas cuyas reglas se prolongan por más de quince días, es permisible que comiencen a hacer las inversiones después de doce días, aunque tengan un flujo continuo. Las inversiones detendrán el sangrado. Obviamente, se tiene que saber la causa detrás de tales flujos prolongados y abundantes ​​y tratar esa enfermedad con otras asanas durante los días fuera del periodo. Sin embargo, que el flujo se puede controlar es un hecho. Si una mujer tiene sangrados durante la ovulación, las inversiones se utilizarán como medicina.

Después de terminar el ciclo menstrual, comienza la práctica de las asanas con inversiones, ya que son grandes sanadoras en lo que respecta al sistema reproductivo. Rápidamente recuperan el equilibrio hormonal.

 Si se está al corriente de estos hechos referentes a los efectos de las inversiones, también se estará, sin duda, de la necesidad de omitirse durante los períodos de regla. Sin embargo, debido a la obstinación y la rigidez, si una se obliga a practicarlas puede que tenga que pagarlo caro más tarde si no de inmediato. El flujo debe detenerse completamente antes de que se pueda reanudar la práctica de las inversiones. La pregunta no es si se trata de tres o de cuatro días. Tan pronto como el flujo se detenga, comienza con la práctica de inversiones. No vayas abruptamente a poses de pie, flexiones de espalda, equilibrios, etc. Recuerda que acabas de dar a luz a un bebé no nacido, ya que a la menstruación se la llama “el funeral del bebé por nacer”.

Geeta S. Iyengar, Pune, India, febrero 2003